lunes, 18 de septiembre de 2017

El daguerrotipo y la química de la fotografía





Todos tenemos fotos. Y con la llegada de la cámara digital, o la incorporación en los teléfonos móviles, nos encontramos tomando instantáneas como si no hubiera un mañana. Millones de píxeles almacenados en algo del tamaño de una uña y las impresiones, disponibles en cuestión de minutos. Pero no siempre fue tan sencillo.

Desde el Renacimiento, artistas e inventores han buscado un método para capturar escenas visuales. Leonardo Da Vinci impulsó el desarrollo de la cámara oscura, utilizándola para profundizar en el funcionamiento de la visión, el comportamiento de la luz y las leyes de la perspectiva geométrica, todo ello para aplicarlo luego a sus pinturas.

En su forma más básica, la cámara oscura es simplemente una habitación ―más tarde una caja― oscura con un pequeño agujero en una de las paredes, por el que entra la luz. En la pared opuesta se proyecta la imagen de lo que está fuera, pero invertida, como consecuencia de la propagación rectilínea de la luz, solucionado con el tiempo mediante el uso de espejos. Actúa como nuestros propios ojos; luego ya el cerebro se encarga de interpretar la imagen correctamente. El tamaño del agujero también influye en la imagen proyectada: cuanto más pequeño es más nítida será la imagen, pero también más tenue, mientras que un agujero más grande produce una imagen más brillante pero menos enfocada.


Diferentes cámaras oscuras.

Usando cámaras oscuras, los artistas trazaban manualmente lo que veían o usaban la imagen reflejada como base para resolver problemas de perspectiva y paralelismo. El problema estaba en que cuando cesaba la luz que penetraba ya no había imagen. Había que buscar un método para fijar la imagen proyectada, lo que luego acabaría derivando en las cámaras de fotos que todos conocemos.

El Daguerrotipo fue el primer método practicable para obtener imágenes permanentes con una cámara oscura. El hombre que dio nombre a dicho proceso y perfeccionó el método de producir imágenes en una placa fue el artista francés Louis Daguerre (1787-1851). En 1829 se asoció con Joseph Nicéphore Niépce (1765-1833), un inventor y científico aficionado francés que ya había logrado obtener una imagen de la vista desde su ventana utilizando una cámara oscura y una placa de peltre revestida con betún. Niepce llamó a su proceso de creación heliografía (de las raíces griegas helios ―sol― y graphos ―describir, escribir, trazar―), y aunque había logrado producir una imagen permanente, el tiempo de exposición era de aproximadamente 8 horas.


La mesa puesta, considerada como la primera fotografía, tomada por Niepce en 1822.

Daguerre y Niepce abandonaron las placas de peltre en favor de placas de cobre revestidas de yoduro de plata (AgI) para producir imágenes positivas directas. Descubrieron que la imagen latente se podía fijar de forma permanente usando vapor de mercurio y una solución de sal común. Y algo más importante, las imágenes se podían producir en cuestión de 20-30 minutos, en lugar de horas.

Tras la muerte de Niepce, Daguerre siguió experimentando y mejoró el proceso empleando hiposulfito de sosa (ahora tiosulfato de sodio, Na2S2O3), en detrimento de la sal común (NaCl), como agente de fijación. Y comenzó a hacer imágenes con un éxito sin precedentes. El 19 de agosto de 1839, en una reunión en París, el Daguerrotipo fue revelado al mundo.


Daguerrotipo del propio Louis Daguerre.

El daguerrotipo se convirtió entonces en la primera técnica de fotografía comercializada. Y ésta dejó de ser, en esencia, Física para ser también Química. En líneas generales, el proceso seguía los siguientes pasos:

     1.Pulido de la placa


Una placa de cobre se limpiaba suavemente con un paño y se pulía con piedra pómez y aceite hasta que la superficie tuviera el aspecto brillante de un espejo.

     2.Fotosensibilización de la placa


La superficie de la placa pulida se fotosensibilizaba exponiéndola, en un compartimento hermético, a vapores yodo. De esta forma, la placa se recubre de yoduro de plata a través de la siguiente reacción:

2 Ag + I2 → 2 AgI [1]

     3.Exposición a la luz


La placa sensibilizada se insertaba en la cámara oscura y se abría unas portezuelas para que entrara la luz y comenzara la exposición, creando una imagen latente invisible en la placa. Dependiendo de la sensibilidad de la placa y la iluminación, se requería un tiempo de exposición que oscilaba de entre 10 segundos y 30 minutos.

Los haluros, en especial los de plata, se descomponen por acción de la luz. En los puntos de la placa donde incide, el yoduro de plata se descompone como se ve en esta reacción:

AgI + hν → Ag + I [2]

La plata (Ag), en forma de cristales negros, se deposita en la placa, dejando marcas oscuras; mientras que donde no ha incidido la luz, el AgI se mantiene inalterable y deja espacios claros. De esta forma se forma en la placa la imagen latente.

     4.Desarrollo de la imagen


La imagen se extraía suspendiendo la placa sobre un plato con mercurio (Hg), dentro de una caja en la que había una lamparilla de alcohol. El mercurio se calentaba y los vapores formaban con la plata metálica una amalgama para producir una imagen clara en la placa.

Ag + Hg → Ag-Hg [3]

     5.Corrección de la imagen


La imagen se fijaba bañando la placa en una solución de tiosulfato de sodio y así eliminar el AgI no expuesto a la luz. Este paso era necesario para evitar que la placa se ennegreciera totalmente al tratarla.

AgI + 2 Na2S2O3 → Na3[Ag(S2O3)2 ] + NaI [4]

A) Cristales de AgI antes de la exposición a la luz; B) Tras la exposición, los cristales donde ha incidido la luz (puntos amarillos), contienen átomos de Ag, formando la imagen latente; C) El vapor de Hg fija los átomos de Ag a la placa y se desarrolla la imagen; D) Con el tiosulfato de sodio se eliminan los cristales de AgI sin descomponerse.

Si bien la fotografía ha cambiado totalmente desde la época del daguerrotipo, las reacciones químicas [1] y [2] siguen usándose hoy en día; en lugar de un soporte de cobre se emplea acetato de celulosa u otros plásticos como el poliéster, y en algunos tipos de películas fotosensibles se emplea bromuro de plata en lugar de yoduro. Por supuesto, esto se refiere a la fotografía tradicional, no a la digital.

Aunque muchas personas han optado por el medio digital para preservas sus recuerdos, aún hay artistas y aficionados que utilizan algunas de las técnicas más antiguas, en las que el arte y la Química siguen de la mano.

FUENTES
·Aguilar, J. (2002). De los haluros a los píxelesJornades de Foment de la Investigació. Universitat Jaume I.
·Barger, M. S., & White, W. B. (2000). The daguerreotype: Nineteenth-century technology and modern science. JHU Press.
·Hardwich, T. F. (1861). A manual of photographic chemistry, including the practice of the collodion process.
·Odetti, H. & Bottani, E.. (2006). Elementos del grupo 17 (VII). En Introducción a la Química Inorgánica (217-234). Santa Fe, Argentina: Ediciones UNL.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Estimado Andrés,
      Muchas gracias por su comentario. Me alegro que le haya gustado. Intentaré seguir al pie del cañón.
      Un abrazo.

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